14ª etapa: Gyor-Komarom: 53 km

Perfil de la etapa

Una de cal y otra de arena. Si ayer llegábamos a Gyor baja la lluvia hoy nos hemos levantado con un sol radiante. Hemos podido comprobar cómo cambia un lugar de verlo una tarde lluviosa, cuando uno llega cansado a él o una mañana luminosa recién levantados. Lo cierto es que esta ciudad es hermosa de todas formas, pero sobretodo cuando el sol hace relucir los variados colores de sus fachadas y cuando las calles y los cafés están llenas de gente.

La plaza del Ayuntamiento de Gyor de día.

Hemos aprovechado para dar un buen paseo por ella, desayunar, tomar un café en un pequeño lugar donde tostaban ellos mismos el café y olía de maravilla (una gente muy simpática además). Parece que por aquí son bastante aficionados al café porque ya hemos visto varios sitios en los que ofrecen una gran variedad de formas de hacerlo y de tipos de café.

La tostadora de café de la pequeña cafetería.

Tras una visita con calma por la ciudad hemos emprendido el camino con mucha tranquilidad. La etapa de hoy iba a ser corta y ya estamos aprovechando para disfrutar más intensamente las pedaladas de las últimas etapas que nos quedan. Se va a  hacer un poco raro dejar de dar pedales cada día por lugares diferentes y seguro que lo vamos a echar de menos.

Emprendiendo camino a Komarom

Hoy tenemos que decir también que hemos encontrado el camino bastante mejor señalizado. Sin ser Alemania o Austria, hemos encontrado señales suficientes como para poder seguirlo sin mucha complicación. Esperamos que mañana sea igual.

Nos hemos encontrado a algún cicloturista más pero bastantes menos que en etapas anteriores. Las partes más populares del recorrido han quedado en Viena.

Por lo demás el camino ha resultado muy agradable y el sol ha colaborado en ello. Hemos atravesado campos de cultivo, pequeñas aldeas y pueblos, hemos circulado por caminos bastante practicables salvo puntos concretos, carreteras secundarias con poco tráfico…

Aún quedaba algún charquillo

Y al final hemos tenido la mejor sorpresa. Hemos llegado a nuestro destino, la ciudad de Komaron, que está junto al Danubio y es frontera con Eslovaquia. Si cruzamos el puente estamos en otro país y la ciudad se llama Komarno. Cosas de la Historia. Pero lo mejor, como decíamos, es que hemos ido al camping y resulta que es un camping termal (en esta zona abundan estos manantiales). Dentro del camping hay una zona de baños y claro, después de casi medio mes de dar pedales y de un día de lluvia como el de ayer, lo que más nos apetecía era esto y allí que hemos ido. Hemos estado metiéndonos en varias piscinas de diferentes temperaturas, unas en el interior y otras al aire libre, en una zona de chorros…hasta que la piel se nos ha arrugado ¡qué bien nos ha venido!.

Disfrutando de las aguas termales en Komarom

Y después de ablandar las contracturas con el agua termal nos hemos ido a acostar a la tienda. La hemos puesto en una zona de baches (no se veían con la hierba) y creemos que mañana vamos a necesitar otra sesión de chorrillos y piscina jeje. No, lo cierto es que mañana tenemos la penúltima etapa hasta la ciudad de Visegrad. Esperemos que salga nuevamente el sol.

15ª etapa: Komarom-Visegrad: 80 km

Perfil de la etapa

Esta mañana, como preveíamos ayer, hubiéramos necesitado otros baños termales para ablandar las contracturas de los surcos del suelo. Pero la nueva etapa hasta Visegrad n0s esperaba y el deber es el deber…(sarna con gusto no pica jeje).

El camping termal de Komarom

Nos hemos levantado con un fuerte viento. Lo bueno es que ha sido viento de cola y nos ha ayudado en la etapa (de lo contrario igual aún no habíamos llegado). Lo malo es que era viento noroeste y venía bastante fresquito por lo que, a pesar del sol, ha habido trozos en los que hemos echado en falta la sudadera.

Nada más salir de Komarom nos hemos dirigido a Komarno que es la misma ciudad pero en la parte norte del Danubio y en vez de estar en Hungría está en Eslovaquia, por lo que otra vez funciona el euro, otra lengua diferente… Hoy hemos cruzado esta frontera varias veces. Es divertido.

El puente entre Komarom y Komarno

En Eslovaquia hemos aprovechado para subir la etapa de ayer porque en este país hay wifi gratis hasta debajo de los puentes, ¡es impresionante!.

Detrás de este "monolito" de madera hay un pequeño cartel de wifi !al lado del rio¡

Hemos seguido junto al Danubio por la parte norte (Eslovaquia) y hemos pasado junto a unas ruinas romanas de la antigua ciudad de Kelemantia. No es de extrañar que en un lugar con tantas aguas termales anduvieran los romanos.

Las ruinas de Kelemantia

En el camino ha habido de todo un poco : caminos que acababan en un riachuelo sin puente, bastantes baches, unas empalizadas para que no pasaran los coches que tenían un hierro debajo que parecía puesto a mala leche (a Mayte le ha roto la alforja)…pero también un carril bici nuevecito en los últimos 20 km de la parte húngara que ya lo quisiéramos en España (bueno, y ya lo quisieran en Austria).

El paso de bicis "antibicis"

Hemos comido en una, nuevamente, ciudad desdoblada, con una parte en Eslovaquia llamada Sturovo, y otra (la bonita) en Hungría llamada Esztergom, que fué capital de Hungría durante 250 años y que luce una basílica impresionante en una colina que asoma al Danubio. Desde allí hemos vuelto a cruzar al lado norte del Danubio en una barcaza y al final del camino hemos vuelto a cruzar en otro barco para pasar a la parte sur del Danubio, a la ciudad de Visegrad donde estamos ahora. Ahora ambas  márgenes del rio son ya húngaras.

La basílica de Esztergom desde el puente

Y desde el bonito y tranquilo camping de Visegrad nos despedimos a tan sólo 50 km de nuestro destino final: Budapest, así que mañana se acabó nuestra andanza Danubiana (al menos por esta vez). Así que ahora mismo estamos contentos porque nuestros objetivos se han ido cumpliendo y vamos a acabar este proyecto, si no hay contratiempos, pero a la vez un poco tristes porque uno le coge el gustillo a esta forma de vida despreocupada en la que cada día se avanza hacia un lugar diferente y desconocido.

Visegrad desde el barco que nos ha cruzado

En Budapest cambiaremos nuestra condición de ciclistas por la de peatones ya que no debe de ser una ciudad fácil para la bici y porque nuestras posaderas se merecen también un descanso.

Nuestras sombras con el Danubio de fondo

16ª etapa: Visegrad-Budapest: 53 km. META

Por fin llegamos a nuestro destino: Budapest. Da mucha satisfacción llegar al objetivo propuesto. Pero aunque la etapa estaba planteada como un paseillo de 50 km hasta la capital ha tenido sus incovenientes.

Hemos salido del camping de Visegrado hacia las 9 h de la mañana. El día fresco pero soleado. Pocos kilómetros después de la salida hemos entrado a una isla que forma el Danubio  gracias a una de las barcazas que lo cruzan. Hemos seguido por esta isla unos cuantos kilómetros hasta un pueblo llamado Szigetmonostor donde hemos vuelto a la orilla sur del rio. De allí pedaleando hasta un bello pueblo llamado Szentendre.

En la barcaza que cruza el Danubio.

 Mientras contemplábamos su casas de colores no he visto uno de los baches de la carretera y se me ha roto el portaequipajes nuevo, ¡vaya viaje me están dando! Es cierto que llevo bastante peso pero creo que no era de muy buena calidad. Lo he apañado con bridas y hemos llegado a Budapest como hemos podido; con mucho cuidado, despacio y parando cada dos por tres para recolocar el apaño. Así que lo que iba a ser un agradable paseo se ha convertido en un lento y pesado final.

Arreglando nuevamente el portaequipajes

Poco a poco hemos andado camino y  al final hemos visto el edificio del parlamento húngaro, edificio emblemático de a ciudad.  !Hemos llegado a Budapest¡ La entrada no ha sido fácil, hay mucho tráfico y el carril bici no está del todo bien señalizado. Además hay mucha gente paseando lo que dificulta avanzar con la bici. Pero todo esto nos da lo mismo porque estamos saboreando el final de nuestro periplo danubiano.

Entrando en Budapest

Hemos cruzado uno de los varios puentes que cruzan el Danubio hacia la parte de Pest, hemos buscado la dirección del apartamento que habíamos reservado por internet y aquí estamos ya dispuestos a disfrutar de esta gran ciudad, eso si, ya como simples peatones.

En Budapest, con el Danubio y el Parlamento.

Despedimos ya este viaje que os recomendamos a todos. Es cierto que es una distancia considerable para los que no cogemos la bici con frecuencia, pero es muy llevadero por la belleza de los lugares que atraviesa y porque es bastante llano en general.

¡Nos vemos pronto!

Por último decir que nosotros hemos usado una guía titulada «El Danubio en bici» de J.A. Pastor González  que, aunque con carencias, nos ha resultado útil. Además en el camino se pueden comprar una especie de ´»guía oficial» (eso sí en alemán o inglés) y cartografía específica del camino.

Buda desde Pest

El objetivo de este blog ha sido doble. Por un lado queríamos guardar nuestras experiencias por escrito a modo de recuerdo. Pero también hemos pensado que igual le puede venir bien a todos aquellos que se planteen hacerlo. Así que ¡ánimo!

La estación de Keleti, desde donde volveremos a Zurich, y allí a Girona.

¡Hasta nuestro próximo viaje en bicicleta! (aviso a navegantes: crea adicción).

Países Bajos en Bicicleta

Países Bajos en Bicicleta from Angelzenitram on Vimeo.

Hola a todos desde Gouda

Hola!!! Por fin podemos escribir nuestra primera entrada del blog en ruta. Nos está siendo un poco difícil encontrar cibercafés por los lugares que vamos visitando (se ve que ya no se llevan).

Como veis estamos en Gouda, una ciudad muy muy bonita al noreste de Rotterdam (una ciudad muy muy fea, o esa es la impresión que nos causó a nosotros).

Os contamos, muy brevemente, la ruta que llevamos hecha hasta ahora.

1.Salimos de Vitoria dirección Hendaya. En Hendaya cogimos un tren-litera hasta París.  Desde allí, casi sin parar, cogimos un TGV a Lille (ciudad que nos encantó). Allí montamos las bicicletas y nos dimos unos buenos paseos (os vamos a poner algún video de por allí) Después fuimos a la costa que vio el desembarco de Normandía, estuvimos pedaleando por Calais y Dunkerke con mi primer pinchazo incluido.  Dormimos en el camping de Calais después de comer un pescado frito y unas patatas, que como hemos comprobado (y como ya vimos en la peli Bienvenidos al Norte) es casi lo único que comen, jeje.

Montando las bicicletas en Lille
Montando las bicicletas en Lille

2. Al día siguiente volvimos a Lille para coger un tren hacia Brujas. Si conocéis Brujas qué os vamos a contar. Si no… pues eso, visita obligatoria. Es una ciudad con un encanto especial. Con una arquitectura muy bien conservada y unos canales preciosos. Os pasaremos también algún video. Desde Brujas fuimos hacia la costa fronteriza entre Bélgica y Holanda (bueno Netherland, como se dice aquí) Esa noche dormimos en un pequeno camping en la ciudad de Heist (un pueblo costero bastante feo, en plan Benidorm, pero Benidorm en pleno Enero, vamos una tristeza) aunque la ruta en bici por la costa mereció la pena.

En Brujas
En Brujas

3. Al día siguiente partimos desde Heist hacia el norte.  Enseguida entramos en territorio Neerlandés a través de una zona preciosa, un parque natural en las dunas, con unos carriles bici impresionantes y distribuídos por todas partes (después comentaremos más detenidamente lo de las bicicletas en Holanda porque es admirable, es el paraíso de la bici) Ese día, tras pedalear por los diques y por las dunas, con el mar a un lado y los campos verdes y los canales a otro (una experiencia verdaderamente recomendable) llegamos a Middelburg. Esta ciudad también nos impresionó. Como tantas otras ciudades Neerlandesas consiste en un casco urbano no muy grande, muy bien cuidado (en este caso bastante reconstruído después de la II Guerra Mundial) y rodeado de canales. Además era la feria del pueblo, vamos las fiestas pero con muy poca gracia, y tenían la plaza del Mercado invadida de atracciones, puestos de pescado frito, de bunuelos e incluso un puesto de churros espanoles.

Sobre el dique el día de Heist a Middelburg
Sobre el dique el día de Heist a Middelburg

4.  De Middelburg fuimos hacia la costa. Esta región es una pequena península (Zeelanda) rodeada de mar (de hecho creo que Zee es mar, pero no estoy muy seguro jeje) Por el camino nos encontramos numerosas granjas realmente de película que también veréis en fotos. Llegamos al pueblo costero de Domburg. Desde allí partimos hacia el norte, en busca del dique para cruzar a la isla de Noord Beveland. Pero antes de cruzar el dique nos desviamos al pueblo de Veere, que nos habían dicho que merecía la pena (y efectivamente la merecía) De allí partimos ya hacia el norte regados por una intensa lluvia que nos mató. Llegamos al pueblo de Renesse después de 65 kms bajo la lluvia. El pueblo nos pareció muy turístico, de hecho tuvimos algún problema para encontrar camping, al final lo conseguimos con algún reparo del dueno (por alguna mala experiencia con bicicleteros simpa…) Ese día acabamos desmayados en el saco pero muy satisfechos jeje.

En Middelburg
En Middelburg

5. De Renesse salimos dirección Rotterdam, sin mucha intención de llegar el mismo día (Mayte decía que ni de cona) Bueno, al final llegamos a Rotterdam. Después de pedalear por lugares realmente espectaculares (las dunas, los polderes, los lagos, los bosques, pequenos pueblecitos…) llegar a una ciudad como Rotterdam en bicicleta es una experiencia un poco violenta. La verdad es que sobrecoge un poco el embrollo de puentes, barcos enormes, industria pesada, edificios agresivos… La actitud de los conductores con los ciclistas también cambió. En fin que nos sentimos como Tarzán en Móstoles, así que nos fuimos a Dordrecht, una ciudad media (unos 150.000 habitantes) famosa por ser un importante centro naútico. Dormimos en un pequeno camping muy agradable. La ciudad también vale la pena. Con todo, al final la etapa nos llevó unos 85 kms.

6. Al día siguiente fuimos dirección Gouda y por el camino visitamos el Kinderdik o dique de los ninos. Este lugar es patrimonio de la Unesco. Es realmente espectacular porque se conservan muchos de los molinos que utilizaban para bombear el agua de los canales y los pólderes.  Y desde aquí, tras cruzar el canal en transbordador, emprendimos el camino hacia Gouda, donde estamos ahora.

Aunque sea un poco breve esperamos que sirva de buen resumen de nuestro viaje hasta ahora. Vamos a intentar colgar unas fotos y unos videos que es lo que vale la pena.

Bueno, por hoy ya está bien hasta aquí, os seguiremos contando después cuando encontremos otro ciber. Por cierto, a partir de esta noche se nos unen a la aventura Álvaro y Teresa. Pues eso que ya os contaremos. Besotes a todos.

14 de agosto en el Kinderdik

Desde tierras holandesas, donde del color patrio es el naranja, nos acordamos de los amigos que estaréis estrenando las fiestas. Os mandamos un abrazote y que os lo paséis muy bien, que nosotros también lo estamos haciendo a nuestra manera.

Viva el Siempresí!!!
Viva el Siempresí!!!