Etapa 35: Neum – Dubrovnik (67 km)

Como os decíamos ayer hoy hemos vuelto a Croacia, aunque no será por mucho tiempo ya que en un par de días esperamos saltar hacia Montenegro.

Hemos salido de Neum y casi sin darnos cuenta, ya estábamos de nuevo en la frontera croata. Esta vez nos han invitado a pasar sin pedirnos la documentación. Se ve que los controles son un tanto aleatorios.

IMG_3126.jpg
Últimas vistas de Neum

Si todas las fronteras huelen a artificio esta, sin duda, más todavía. Por cierto, gracias a Sergio Tierno por dedicarnos una entrada de su blog “Un libro del mundo” y gracias por recordar su interesante entrada sobre Neum, que os dejamos en este enlace.

Hemos venido pedaleando a buen ritmo. Cuando ocurre esto y sientes que la bici avanza alegre y sin demasiado esfuerzo, suele ser síntoma de que tienes el aire de popa, aunque éste no se perciba con demasiada evidencia. Cuando sopla de proa enseguida te acuerdas de él.

La Península de Pelsejac forma un entrante de agua que se va estrechando cada vez más  según llega a su punto de partida, cerca de Mali Ston. Este pueblo tiene una estampa preciosa en la distancia, con su impresionante muralla del siglo XIV.

Dicen las guías que es la segunda muralla defensiva más larga tras la muralla China. No tenemos datos pero nos parece mucho decir. No obstante, tiene una longitud nada desdeñable de 7 km. En una etapa anterior ya habíamos visto algo parecido pero esta, desde luego, impresiona más. Se construyo una vez conquistada esta plaza por la República de Ragusa (actual Dubrovnic), para proteger las salinas del lugar que, por lo visto, generaban pingües beneficios. Hoy en día lo que parece que resulta lucrativo es la cría de moluscos puesto que hay bateas por todas partes. Son famosos los mejillones y ostras de Ston pero a las once de la mañana se nos hacía raro almorzar bivalvos.

Tras un tramo alejados de la costa hemos vuelto a ella bordeando una escarpada ladera con vistas espectaculares a una gran bahía cercada de islas.

Un poco después hemos parado a comer en un pequeño pueblo playero llamado Slano. A partir de ahí la carretera no abandona la línea costera y, aunque no deja de haber subidas y bajadas, ya no presenta grandes desniveles.

IMG_3172.jpg
Vista de Slano

Hoy nos hemos encontrado con bastantes colegas de alforjas. La mayoría de ellos en dirección contraria a la nuestra pero, cerca ya de Dubrovnic, hemos estado charlando con dos chavales nórdicos, jovencillos y con la piel quemadísima por el sol que venían hacia aquí también aunque su ruta es más ambiciosa que la nuestra. Nos han contado que tienen un año por delante y pretenden llegar a la India, ¡vaya viajazo!. Es asombroso lo lejos que se puede llegar pedaleando con tiempo.

Toda esta parte de costa es bastante abrupta pero, de tanto en tanto, aparecen pequeñas calas de aguas turquesa custodiadas con celo por escarpadas laderas calizas. Más de una vez hemos estado tentados de bajar a darnos un baño, aunque al final hemos el descenso nos ha hecho desistir.

La entrada a Dubrovnic se hace por un imponente puente de tirantes llamado Franjo Tudman, en homenaje al lider de la independencia croata. Recuerdo que en mi anterior visita por aquí aún no estaba acabado.

IMG_3210
Entrada por el puente Franjo Tudman

Hemos subido por la carretera principal, quizás más de lo que deberíamos, pero a cambio hemos recibido unas estupendas vistas de la ciudad de Dubrovnic.

FullSizeRender 108
Ciudad vieja de Dubrovnic
FullSizeRender 111
Puerto de Dubrovnic

Nos quedaremos un par de días por aquí disfrutando del lugar y preparando nuestra próxima parte del viaje por tierras montenegrinas y albanesas.

 

Etapa 34: Podgora – Neum (84 km)

Hoy hemos hecho una etapa internacional, empezando en Croacia y acabando en Bosnia y Herzegovina, después explicaremos por qué. Mañana volveremos a Croacia.

Ha sido una jornada con continuas subidas y bajadas, vamos, lo normal por aquí. Eso sí, el paisaje ha sido bonito y bastante variado y el día ha salido espectacular para la bici. ¿Qué más podemos pedir?

IMG_7075 3.jpg
Uno de los paisajes del camino

Hemos salido de Podgora siguiendo la línea de la bella cordillera de Biokovo, Por el otro lado, y de forma paralela, la silueta de la isla de Hvar y el canal de mar que se forma entre ésta y la costa.

IMG_2973.jpg
Saliendo de Podgora

Hemos venido aprovechando pequeños caminos locales o calles de urbanizaciones dispuestas de forma paralela a la carretera principal ya que, aunque ésta tiene poco tráfico por aquí, esto nos permitía disfrutar más tranquilamente del pedaleo y del paisaje.

IMG_8133
Camino de la costa

Por esta parte de la costa hay playas  y parajes muy atractivos. Recordamos que todo esto pertenece aún a la Riviera de Makarska que, como os decíamos ayer, es uno de los principales destinos playeros de Croacia.

Se ven por toda la costa gran cantidad de obras de construcción y rehabilitación de edificios turísticos, se nota que es un sector en alza.

IMG_3003.jpg
Pisos en construcción

Hemos parado a descansar en un bar de la playa de Drvenik, un pueblecito turístico del que sale un ferry a las vecinas islas de Hvar y Korcula.

IMG_8139.jpg
La playa de Drvenik

Hemos continuado siguiendo la costa hasta que la carretera cruza hacia el interior de una pequeña Península. Para cruzar ésta nos ha tocado superar varias subidas hasta llegar a una cota desde la que se observaba el hermoso paraje de Baćinska Jezera, un conjunto lacustre formado por seis lagos de agua dulce de origen kárstico y conectados con el mar a través de un pequeño canal que desemboca en el puerto de Ploče.

Ploče es una ciudad portuaria sin demasiado atractivo, la verdad. Es un puerto de mercancías importante para la zona, especialmente para la vecina Bosnia, ya que es su principal centro de conexión marítima.

IMG_8144
Puerto de Ploče

Pasado Ploče comienza el gran delta del Neretva, río que procede de la vecina Bosnia.  El Neretva es el cauce sobre el que se levanta el hermoso Puente Viejo de Mostar, que fue un icono de la guerra de los Balcanes tras su triste destrucción. El delta es una planície  muy fértil en el que cada centímetro de tierra se aprovecha al máximo, especialmente para el cultivo de cítricos.

En la carretera hay gran cantidad de puestos que venden fruta, mermelada, zumo… Lo que no sabemos es de dónde sacan en esta época las naranjas que venden.

IMG_3065.jpg
Puestos de venta de fruta

Tras pasar el Neretva hemos tenido que subir otro puerto para volver a la zona costera. Las vistas del delta desde la altura han sido un espectáculo de formas geométricas en una infinidad de tonos verdes.

Tras superar el puerto, de apenas 160 m, comienza una zona de viñedo que aprovecha las inclinadas laderas de la montaña hasta Klek, que es el último pueblo de Croacia antes de la frontera.

Bosnia y Herzegovina tiene apenas veinte kilómetros de costa pasado Klek, la cual corta en dos el litoral croata hacia el sur. Es este el motivo por el que hoy estamos en este país. El origen de esta extraña frontera es de naturaleza histórica. En la Paz de Karlowitz, que puso fin a la guerra entre los imperios Austriaco y Otomano en el 1699, se cedió este sector costero a los turcos, que lo mantuvieron hasta 1878. Las sucesivas etapas históricas de este territorio han ido respetando este “capricho geográfico” hasta hoy en día. (si queréis saber algo más podéis leer este breve e interesante artículo de blog).

IMG_3121
Entrada en Bosnia y Herzegovina

Lo cierto es que para Croacia supone un cierto trastorno e incomodidad, especialmente con vistas a entrar en el espacio Schengen ya que el territorio bosnio quedaría fuera de él. Para evitar tener que atravesar este enclave, el gobierno croata ha planificado la construcción de un puente que una la Península de Peljesac con la costa en Komarna. Se comenzaron las obras pero inmediatamente se paralizaron. Por lo visto tienen pensado retomarlas este mismo año pero el gobierno bosnio pone bastantes reparos. Su principal argumento es que el puente dejaría imposibilitado el uso de Neum como posible puerto de gran cabotaje. Lo cierto es que Neum no funciona como tal y es difícil que lo haga ya que Bosnia no tiene jurisdicción sobre la zona marina. Croacia le responde que sigan usando el puerto de Ploče, como hasta ahora.

IMG_3108
Lugar en el que se construirá el puente

En fin, mientras tanto Neum sigue siendo el único pueblo marítimo de toda Bosnia y un destino importante en la zona. Muchos turistas y operadores lo usan como base para visitar la región ya que los precios son más baratos que en la vecina Croacia.

IMG_3124.jpg
Vista de Neum, en Bosnia y Herzegovina

 

Etapa 33: Split – Podgora (74 km)

A pesar de que ayer auguraban lluvias para hoy finalmente hemos tenido un día bastante soleado, quizás un poco más fresco pero, en todo caso, ideal para el pedaleo.

Con el buen sabor de boca que nos ha dejado Split hemos salido esta mañana siguiendo la carretera costera. Esta ciudad me trae muy gratos recuerdos. Hace casi quince años pase por aquí, rumbo a Bosnia y Serbia, en mi primer viaje en bicicleta. Es cierto que la memoria que guardaba de la ciudad era algo imprecisa y, en este reencuentro, Split me ha seducido más. También es cierto que no la recordaba con tantos turistas. Creo que Croacia ha desarrollado mucho este sector desde aquellos años.

IMG_2938.jpg
Saliendo de Split por un barrio cualquiera

La carretera costera tiene tráfico pero no exagerado y a medida que nos hemos ido alejando de la ciudad, éste ha ido disminuyendo. Lo peor son los autobuses croatas que más parecen camiones de bomberos que servicios de transporte. Hemos ido atravesando pueblos costeros con pequeñas playas de piedra, la mayoría artificiales, sin demasiado interés.

IMG_2939.jpg
¿Una escultura?

Sí que nos ha llamado la atención la desembocadura del río Cetina en Omiš, que parte en dos una vertical pared caliza antes de dejarse ir al mar.

IMG_2945.jpg
Desembocadura del río Cetina

A partir de aquí, y hasta la desembocadura del Neretva, se considera la Riviera de Makarska, un sector costero famoso por sus playas. En realidad es la parte que nos ha resultado más atractiva, no ya por aquellas sino por las espectaculares vistas a la cordillera Biokovo, un bello macizo de calizas que alberga algunas de las mayores cotas croatas como el Sveti Jure, con 1762 m, la tercera cima del país.

El centro administrativo de toda esta zona es Makarska, un pueblo con una buena playa y un hermoso puerto recogido en una abrigada bahía. Es uno de los destinos veraniegos más populares de la costa croata y el centro de partida para cualquier visita al Biokovo.

Tras descansar y pasear por Makarska hemos avanzado apenas diez kilómetros hasta Podgora, un pequeño pueblo de veraneo con unas vistas formidables a la vecina isla de Hvar y al Biokovo. Nos quedamos disfrutando del atardecer y relajándonos para continuar mañana la aventura.

Etapa 32: Trogir – Split (30 km)

Hoy más que una etapa hemos hecho un pequeño paseo entre Trogir y Split. Los que conozcáis la zonas sabréis que ambas ciudades distan entre sí apenas treinta kilómetros. No obstante por la mañana no sabíamos si podríamos acabarla ya que no ha parado de llover hasta pasado el mediodía. Eso sí, después se ha quedado una tarde espectacular.

Como os decimos, hemos tenido que pasar media mañana en la habitación que teníamos alquilada y la otra media tomando cafés por los bares de Trogir esperando que la intensa lluvia, que no dejaba de caer desde anoche, amainara.

Finalmente, tal y como avanzaban las predicciones, hacia las doce y media ha parado y es cuando hemos emprendido el camino hacia Split. Hemos salido por la carretera principal que une ambas ciudades pero, una vez pasado el aeropuerto, nos hemos desviado para circular por el camino costero que perfila la bahía. Entre Split y Trogir hay siete pueblos cuyo nombre comienza con Kaštel agrupados en un solo municipio llamado así. Esta toponimia deriva de su origen fortificado allá por los siglos XIV y XV. Aún quedan, en varios de ellos, las construcciones defensivas originales, algunas en bastante buen estado de conservación.

Una vez pasados estos siete pueblos el paisaje cambia por completo. Comienza el área metropolitana de Split con una inmensa y horrible cementera junto a un continuo de polígonos industriales… y la carretera va acumulando cada vez más tráfico. Por suerte el trayecto ha sido corto y enseguida hemos llegado al corazón de la ciudad.

IMG_2933.jpg
Entrando en Split

Split es un lugar muy especial. No son muchas las ciudades que pueden presumir de estar construidas dentro de un palacio y menos aún del de un emperador romano. El origen de todo el entramado urbano histórico es el palacio que Diocleciano construyó aquí para su retiro allá por el s.III. Impresiona encontrarse con sus antiguos muros, con el bellísimo Peristilo y sus marmóreas columnas, con estatuas egipcias… y todo ello salpicado de palacios y edificios religiosos de épocas posteriores (medieval, renacentista, barroca…).

Como en toda esta parte de Croacia el turismo es intenso. A ello ha contribuido, seguramente, el haber sido uno de los escenarios de la famosa serie Juego de Tronos, cuya presencia aquí tienen bien explotada en muchas de las tiendas de souvenirs. Split también es un puerto clave para la comunicación con muchas de las islas croatas y de él salen y entran constantemente ferrys provenientes de estas.

IMG_8092.jpg
Puerto de Split

Es, sin duda, una ciudad con mucho carácter y muchos rincones por descubrir. Hemos dado un agradable paseo por sus calles y callejuelas. Si mañana lo permite el tiempo continuaremos nuestro camino. Si no, cosa probable según las previsiones, intentaremos seguir disfrutando de los encantos de esta estupenda ciudad.

Etapa 31: Šibenik – Trogir (63 km)

Šibenik y Trogir distan entre sí apenas cuarenta kilómetros por la carretera principal. Pero nosotros hemos preferido hacer una ruta un poco más larga, bordeando la costa del cabo que las separa. Y no nos hemos arrepentido.

La mañana ha salido un poco grisácea en Šibenik pero no llovía y las calles y terrazas de la ciudad estaban animadas. Nos hemos tomado un café junto al teatro municipal disfrutando de los últimos ratos allí y hemos empezado el camino.

IMG_7996.jpg
Desde la terraza tomando un café (enfrente recogen firmas contra la violencia machista)

 Al salir de la ciudad nos hemos topado con varias estatuas más de homenaje a Dražen Petrović en un típico barrio de la época socialista, posiblemente el lugar donde se crió.

IMG_7981
Homenaje a Petrović (las míticas  Kangaroo)

Enseguida hemos abandonado la carretera que va directa a Trogir y Split para desviarnos por la ruta costera. El tráfico por este lado es mucho menor y los paisajes, como hemos ido descubriendo, una maravilla. A ratos se ha puesto a llover y la temperatura ha bajado un poco así que nos ha tocado abrigarnos mejor.

La primera vista que nos ha emocionado ha sido la de la pequeña Krapanj, la isla habitada más pequeña y baja del Adriático, según dicen.

FullSizeRender 67
La pequeña Krapanj al fondo

Es un pueblecito de casas de piedra caliza que se disputan el poco terreno que tienen entre sí formando un laberinto de estrechas callejuelas. Este entramado urbano es característico de toda la zona,  aprovechando pequeñas islas (como Krapanj) o pequeñas penínsulas conectadas al continente por un estrecho paso (como Trogir, Tribunj, Primosten…) con una intención defensiva.

 

 

Un poco más adelante nos hemos topado con una enorme muralla sobre un brazo de tierra que forma un estrecho entrante de mar hasta un pueblo llamado Grebaštica.

IMG_2847.jpg
La muralla de Grebaštica

Después, leyendo un poco, hemos descubierto que fue parte de un muro defensivo del siglo XV que se construyó como medida protectora frente a los ataques del turco, especialmente para frenar una potencial invasión de Šibenik. El paisaje en esta parte es una delicia. Un mar azulado salpicado de verdes islas.

Por un momento se ha levantado el viento con una molesta lluvia pero, por suerte, ha sido breve. Hemos continuado disfrutando de los atractivos recovecos que forma la costa hasta toparnos con un precioso pueblo encaramado en el promontorio de una pequeña península unida a tierra firme por un fino brazo de tierra.

FullSizeRender 80
Vista de Primošten

Una vez más, el mismo tipo de emplazamiento que hemos descrito antes. El pueblo se llaman Primošten y ciertamente es un primor. Hemos parado a degustarlo y descansar un poco.

IMG_2877
Disfrutando de las vistas de Primošten
IMG_6940.jpg
Primošten

Cuando nos íbamos no podíamos dejar de mirar la bella estampa que forma el pueblo rodeado de agua y con un espectacular catálogo de nubes en el horizonte. Un autobús de japonenes había parado para que se hartaran de hacer fotos al pueblo. Nosotros no hemos querido ser menos.

IMG_2883
Haciendo el japonés

Es curioso como, al igual que en otros lugares, los paisanos se han buscado la vida para superar las dificultades impuestas por el terreno y poder cultivar la tierra para producir vino. Qué tendrá esta caldo que tantos esfuerzos hace el hombre para obtenerlo.

IMG_2890.jpg
Curiosas terrazas de cultivo de vides

Durante unos cuantos kilómetros la carretera se aleja un poco del mar para retornar a él en una estrecha bahía en la que se ven zonas de cultivo de moluscos. Siguiendo la línea de la costa hemos llegado a Trogir.

IMG_2903.jpg
Cultivo de moluscos cerca de Trogir

Lo primero que aparece ante la vista nos es la pequeña y hermosa ciudadela medieval sino la imponente figura de los barcos que se construyen en el astillero de la ciudad. También se ven las casas en la ladera de la isla de Čiovo, que queda frente a Trogir.

IMG_6945.jpg
Casas en la isla de Čiovo

Trogir es una lugar de larga historia. Los griegos, los romanos, los venecianos, el Imperio Austrohúngaro… todos han pasado por aquí y han dejado su poso en el limitado espacio de la ciudad. Y todo ello se conserva casi intacto formando un armonioso y bellísimo conjunto. Tanto es así que la Unesco la incluyó en el listado de ciudades Patrimonio de la Humanidad con los siguientes argumentos: “Trogir es un notable ejemplo de continuidad urbana. El plano de la calle ortogonal de este asentamiento isleño se remonta a la época helenística y fue embellecido por sucesivos gobernantes con muchos edificios y fortificaciones públicas y domésticas. Sus bellas iglesias románicas se complementan con los edificios renacentistas y barrocos de la época veneciana“. No lo podríamos explicar mejor.

 

 

 

Etapa 30: Zadar – Šibenik (76 km)

Hoy hemos hecho una etapa un poco más monótona que la de ayer pero no carente de lugares de interés.

Tras disfrutar de los encantos de Zadar, hemos vuelto a seguir la ruta costera hacia el sureste. Como decimos, la etapa de hoy no ha sido tan variada como otras. Entre Zadar y Šibenik se extiende un territorio sin grandes elevaciones, algo inusual en tierras croatas, que permite el desarrollo de una actividad agrícola puramente mediterránea. Se ven muchos olivos, vides y frutales.

IMG_2827.jpg
Olivos frente al mar

Estamos en época de cerezas y por la carretera nos hemos topado con varios puestos en los que las vendían. Los pueblos costeros están claramente orientados al turismo aunque, en esta época, todavía están muy tranquilos. La vista en ningún momento es la de mar abierto. En el horizonte siempre aparece la silueta de la línea de islas que se extienden paralelas al litoral.

FullSizeRender 47.jpg
Las islas omnipresentes en el horizonte (la de la derecha es Galešnjak)

Hay algunas grandes y alargadas como Ugljan o Pašman, y otras minúsculas como Galešnjak, también conocida como isla del amor por su forma de corazón.

isla del amor.jpg
Isla del amor (Foto: canalviajes.com)

Hemos pasado junto a Biograd na Moru, un lugar de larga tradición turística y de dilatada historia puesto que fue la capital medieval del reino de Croacia. Más tarde la carretera se sitúa entre dos masas de agua. Por un lado el Adriático y por el otro el Vransko Jezero, el lago natural más grande de Croacia, de origen Kárstico, y una importante reserva ornitológica. Hemos parado a comer junto a una pequeña cala con todos los víveres que nos quedaban en las alforjas (latas de sardinas de Francia, queso Padano de Italia y pan y embutido croatas).

IMG_2825.jpg
La pequeña cala en donde hemos comido

Un poco después hemos parado a descansar en Pirovac, un coqueto pueblo pesquero que actualmente, como toda la zona, está más enfocado al turismo. A pesar de que la etapa ha sido bastante llana, en comparación con las de estos días, nos ha costado acabarla y hemos tenido que parar con frecuencia.

IMG_6860 2.JPG
El puerto de Pirovac

Finalmente hemos llegado al puente de Šibenski Most que se extiende sobre una especie de fiordo del Adriático en el que desemboca el río Krka.

FullSizeRender 48
Šibenski Most con Šibenik al fondo

Éste, unos kilómetros arriba, conforma uno de los parques naturales más famosos de Croacia, el Parque Nacional del Krka, con unas características cascadas que aparecen en todas la guías.

IMG_2834.jpg
Horizonte sobre el Krka

Šibenik nos ha gustado mucho. Ya la entrada es espectacular. La ciudad se asienta en una ladera a la orilla de un entrante del mar cuya salida es a través de un estrecho cañón entre paredes de caliza. Su entramado urbano está conformado por estrechas callejuelas entre edificios de caliza blanca a lo largo de la falda de la montaña y bajo la protección de la imponente fortaleza de San Miguel. Es cierto que muchos rincones albergan un aire decadente y ruinoso pero eso no le resta ningún atractivo, más bien al contrario. Como monumento más significativo de la ciudad destaca la catedral de Santiago, construida enteramente en piedra caliza y declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 2000, tras reconstruirse algunos daños causados durante la guerra de los Balcanes. Y para los amantes del baloncesto con algunos añetes encima, seguro que recordáis al inimitable Dražen Petrović. Pues este grandísimo jugador era de Šibenik y hay unos cuantos símbolos en su recuerdo repartidos por la ciudad, se nota que ha sido y es una persona muy querida aquí.

Etapa 29: Novalja – Zadar (77 km)

Hoy hemos recorrido la isla de Pag de norte a sur para pasar de nuevo, a través del puente de Paski Most, a tierra continental. Hacia las diez de la mañana hemos dejado Novalja (también llamado Novalis). Es un gran centro turístico famoso por su fiesta. Parece ser cierto porque anoche en el camping hubo verbena hasta bien tarde. Por suerte, el cansancio nos hace dormir profundamente y no nos enteramos demasiado. Disculpándose por el jaleo, el personal del camping no nos ha cobrado la noche, así que todos contentos.

Hemos salido por la carretera central que cruza la isla. A pesar de que es una vía sin demasiado tráfico, habíamos visto en el mapa que existe un camino paralelo para llegar a la ciudad de Pag así que hemos preferido esta opción. Desde luego ha sido un acierto porque el camino es de tierra pero el firme está bastante bien y el paisaje ha sido espectacular.

IMG_7887.jpg
Vista de la laguna de Pag

La isla tiene un entrante de mar por su parte oriental que forma una especie de laguna en su interior y el camino sigue la linea costera de ésta. Alrededor del agua hay algunas casas dispersas y un poco más allá se elevan murallones de roca caliza que forman un escenario muy pintoresco. Pag es, desde luego, una isla muy especial. Es muy árida pero, y quizás por eso, tiene unos paisajes muy originales.

Hemos llegado al pueblo de Pag, que da nombre a la isla, después de apenas veinte kilómetros. Es un pequeño lugar que tiene, como muchos otros de Croacia, una historia ligada a la República de Venecia. La mayor parte de su trazado urbano y sus monumentos son de aquella época. Todo realizado en la característica, y omnipresente en Croacia, piedra caliza blanquísima que le da un aire armonioso y elegante.

Pag tiene una buena playa sobre la laguna interior de la que hablábamos antes, lo que hace que en verano sea un destino muy turístico.

IMG_7893.jpg
Vista desde la playa de Pag

También es famosa por sus salinas que, antiguamente, fueron su fuente de sustento y quizás su razón de ser. Y no se nos olvida que también es conocida en toda Croacia por su queso, el Paski Sir, de leche de ovejas que pastan las hierbas de la zona. Sir significa queso y Paski significa que es de Pag, es decir Queso de Pag. Como no, hemos comprado uno para probarlo. Lo cierto es que no estaba mal pero tampoco vale lo que hemos pagamos por él. Esto de comprar en sitios de turistas a veces es lo que tiene.

Desde Pag hemos seguido por la carretera principal hacia el sur, siguiendo las estribaciones del entrante de mar que atraviesa la isla. Es aquí donde se encuentran las salinas. Ya era mediodía y el calor apretaba de lo lindo.

IMG_2748.jpg
Salinas de Pag

Por la parte sur hay también un entrante de mar. En este caso es más pequeño y estrecho. En esta parte también hay alguna playa pero las laderas de la costa con auténticos pedregales desprovistos de vegetación.

La isla de Pag conecta con la tierra continental a través de un puente llamado Paski Most, es decir el puente de Pag. En apariencia es un puente muy corto, nadie diría que estamos en una isla cuando vas a cruzarlo. Sin embargo es un lugar de paso que ha sido clave en la historia croata. Hay una fortificación derruida a los pies del puente y anterior a él, desde luego, que ya refleja el interés por controlar este estrecho paso. Más recientemente, durante la guerra serbo-croata, este puente fue clave para conectar el norte y el sur de Croacia cuando la parte del interior estaba incomunicada. Debido a ello fue atacado varias veces y luego finalmente reconstruido.

Si en Pag, entre el calor y el paisaje yermo, nos parecía estar en el desierto, nada más salir de la isla hemos entrado en el reino de las aguas. Un cielo oscuro se avecinaba por el sureste junto a las laderas de la montaña. Las mismas nubecillas que esta mañana posaban inocentes para nuestras fotos se habían convertido en oscuros, malhumorados y gruñones nubarrones. Ha empezado a gotear y hemos decidido resguardarnos en el porche de una casa.

FullSizeRender 36.jpg
Los nubarrones amenazantes

Lo cierto es que teníamos que ir rumbo oeste, hacia Zadar y parece que por allí se abría un poco la tormenta. Después de un rato hemos intentado salir y, efectivamente, parece que la habíamos dejado atrás. Pero cuando ya estábamos pedaleando confiados nos ha sorprendido una tromba de agua que nos ha calado hasta que hemos encontrado un pueblo y logrado protegernos. Y justo cuando hemos entrado en una especie de cochera ha empezado a granizar violentamente. En el fondo, se puede decir que hasta hemos tenido suerte.

IMG_2809.jpg
Viendo caer la lluvia desde nuestro lugar de resguardo

Después de un rato de espera resignada la lluvia ha parado, ha salido el arco iris y hemos podido continuar el trayecto bajo un sol espléndido. Antes de llegar a Zadar nos hemos encontrado con un par de chicas francesas y un chico holandés muy simpáticos. Estaban viajando en bici también, haciendo la ruta de Split a Tallín. Hemos estado charlando un rato y nos hemos hecho una foto. Cuando nos la manden la ponemos. (Si leéis esto os mandamos un abrazo y mucha suerte para el viaje)

Nos gusta encontrar por el camino a colegas de alforjas e intercambiar experiencias pero, por desgracia, en esta zona no es muy frecuente.

Finalmente hemos llegado a Zadar. La entrada ha sido un poco anodina. Hemos tenido que llegar casi hasta el centro de la ciudad para tener la sensación de estar en el lugar que nos esperábamos. Zadar fue una ciudad muy castigada por los bombardeos durante la II Guerra Mundial, lo que ha hecho que la mayoría de su patrimonio se destruyese. Uno de los motivos de tal violencia parece deberse a que antes del estallido bélico contaba con una población de mayoría dálmata-italiana a la que Tito, futuro presidente de Yugoslavia, quería expulsar a toda costa.

Lo bueno de esto, si es que lo tiene, es que no ha tenido más remedio que reinventarse y creemos que no lo ha hecho mal. Una de las obras con las que han intentado dotar de nuevo atractivo a la ciudad es la intervención del arquitecto Nikola Bašić en el malecón de la ciudad. En este lugar se ha construido el órgano de mar, una especie de instrumento musical natural en el que el mar, a través de su vaivén, hace insuflar aire a un sistema de tubos afinados de modo pentatónico. El efecto es una música hipnótica. Es una de las obras arquitectónicas contemporáneas que nos despiertan más respeto, la verdad. La otra intervención es el llamado “Saludo al sol”, una gran circunferencia llena de placas fotovoltaicas que recogen la energía solar durante el día y, a la noche, la transforman en juegos de coloridos destellos aleatorios.

IMG_7923.jpg
Atardecer en el Órgano de Mar

Si el objetivo era crear nuevos atractivos para la ciudad creemos que lo han conseguido a tenor de la cantidad de gente que se arremolinaba por allí para ver la puesta de sol que, por lo que dicen, Hitchcock calificó como la más bella del mundo.

IMG_6824
Atardecer junto al órgano de mar

Es hermosa, que duda cabe, pero ya se sabe de estas cosas. Cuando tienes a cientos de personas a tu alrededor viendo algo especial esto empieza a serlo algo menos. Y si el órgano de mar es un instrumento musical se supone que la gente debería ir allí a escucharlo pero parece que ocurre como con la música en general, se va al concierto a hablar con el vecino.  Una pena porque, aun habiendo mucha gente, si el clima fuera de silencio y escucha el concierto marino al at atardecer sería un espectáculo emocionante.

Etapa 28: Senj – Novalja (68 km)

Hoy estamos de mini celebración ya que hemos cumplido los dos mil kilómetros de este nuevo viaje.

IMG_2689

Ayer os hablábamos de la bella torre de Nehaj, uno de los símbolos de Senj, pero no os comentamos nada de otro por el que éste lugar es incluso más famoso, el Bora. El Bora o Bura es un fuerte viento que sopla del interior montañoso hacia el mar por la diferencia de gradiente térmico. En esta zona, normalmente, tiene componente NE pero suele estar condicionado por la orografía del terreno.

Nada más despertarnos en la habitación de la casa en la que nos alojamos ya oíamos bufar al bora, del que algo habíamos leído. Es cierto que no tenía la violencia que puede mostrar en los meses fríos del año, cuando puede alcanzar los 200 km/h, pero soplaba fuerte. Cuando hemos salido, el mar presentaba un aspecto bien distinto al de ayer. Su color era de un azul oscuro profundo y su superficie aparecía encrespada y moteada de jirones blancos. El aire estaba limpio y el horizonte claro.

IMG_7823
Imagen del mar con la torre de Nehaj al fondo

Hemos empezado el pedaleo a ratos ayudados y llevados por el bora, a ratos bregando con él y en otros intentando no caernos con su embestidas. Hemos parado a comprar avituallamiento en el siguiente pueblecito, Sveti Juraj, apenas unas cuantas casas en torno a un pequeño puerto.

IMG_7826
Puerto de Sveti Juraj

Queríamos ir preparados para subir los casi cuatrocientos metros de desnivel que nos esperaban. Por suerte este puerto no tiene rampas excesivas pero durante toda la subida hemos tenido que ir pendientes de las ráfagas de viento que se concentraban, especialmente, en los vados y valles de la montaña.

IMG_2612
Subiendo el puerto

Como la carretera tiene muy poco tráfico, cuando empezaba a soplar el bora nos acercábamos a la parte central para evitar algún susto en sus laterales, que a veces daban un poco de vértigo. Eso sí, el paisaje ha sido un gozo continuo. Con la altura, la perspectiva del Adriático salpicado de multitud de islas es un auténtico espectáculo.

Y las laderas de la montaña, cubiertas de una frondosa capa de vegetación, preludian los tesoros que se esconden más al interior, donde se encuentran algunos ricos parques nacionales con que cuenta Croacia.

IMG_2613.jpg
Laderas de las montañas en la zona de Lukovo

Después de coronar la cumbre del puerto la carretera comienza un bajar y subir que es lo que más daño hace a nuestras piernas, desde luego. Hacia las tres hemos llegado a Prizna, un pequeño puertecito en el que queríamos cruzar en ferry a la vecina isla de Pag, en cuya parte norte nos encontramos ahora. Mañana la recorreremos hasta su extremo sur para cruzar, a través del puente de Paski Most, hacia Zadar, ya en tierra continental.

IMG_2641
Bajando hacia el puerto de Prizna con Pag al fondo

Es curioso el contraste que se observa, al cruzar con el ferry hacia Pag, entre las laderas salpicadas de vegetación de las montañas continentales y los yermos pedregales de las de la isla.

FullSizeRender 31
Vista de Pag desde el Ferry

No estamos seguros pero sospechamos que algo tendrá que ver en ello nuestro amigo Bora. El interior de la isla, ya al resguardo del inquieto viento, muestra ya un tapiz vegetal que la hace menos inhóspita.

Por hoy ya está bien. Ahora nos relajaremos viendo el hermoso atardecer desde el camping de Novalis (Novalja) para estar frescos mañana camino a Zadar.

IMG_6792.jpg
Atardecer en el camping de Novalja

Etapa 27: Rijeka – Senj (71 km)

Después de pasar un día de descanso en Rijeka hemos vuelto al camino. A pesar de que esta ciudad no es especialmente monumental nos ha dejado muy buen sabor de boca. Su principal atractivo, aparte de las espectaculares vistas al golfo de Kvarne desde la altura, es la gran vitalidad de sus calles. Se respira un marcado carácter mediterráneo que queda reflejado, aparte de en esta vocación de vida callejera, en la música popular que suelen escuchar. Tuvimos la oportunidad de ver, en una plazoleta, un festival de bandas de música de por aquí. Muchas de las canciones que cantaban, acompañados de contrabajo, acordeón, guitarra y unas pequeñas guitarras a modo de mandolinas, eran auténticas habaneras. Otras tenían ritmos más cercanos a la tradición balcánica pero en todas ellas se respiraba una fuerte esencia de música mediterránea.

Hoy Rijeka también nos lo ha puesto difícil para salir, se conoce que tampoco quería que nos fuéramos. Ya dijimos que nos íbamos a acordar de las aburridas llanuras. Desde luego en este país no las conocen. Hemos tenido que subir bastante por rampas de desnivel nada desdeñable para superar la abrupta orografía de la costa.

IMG_2504
Rijeka a lo lejos custodiada por moles calizas

Después de unos cuantos kilómetros de subidas y bajadas hemos enlazado con la carretera costera en la que, aun sin dejar de tener continuos cambios de nivel, las rampas son más suaves. El primer tramo tenía bastante tráfico pero según hemos ido avanzando lo ha ido perdiendo y a partir de Novi Vinodolski se ha quedado más tranquila. Suponemos que en verano será otra cosa.

IMG_2522
Vista de Novi Vinodolski

Las vistas desde la carretera han sido espectaculares, lo que nos ha hecho tener que parar repetidas veces para poder disfrutarlas tranquilamente.

Por un lado hemos ido viendo el perfil de la vecina isla de Krk en la otra parte del canal que la separa del continente. Actualmente esta isla está conectado a tierra firme por un puente doble en la parte más cercana a Rijeka.

IMG_2506.jpg
Puente que une Krk al continente

Por el otro lado escarpadas y frondosas laderas calizas que hoy aparecían coronadas por impresionantes cumulonimbos.

IMG_2554

De tanto en tanto hemos ido cruzando algún que otro pueblo con clara vocación turística y muy escasas calas, ya que por aquí la mayor parte de la costa es una abrupta caída al mar.

Al final hemos acabado la jornada casi donde termina el perfil de la isla de Krk, en un pueblo amurallado llamado Senj famoso por su fortaleza llamada Nehaj, una bella torre vigía de los tiempos de las luchas fronterizas con los otomanos que hemos fotografiado mientras disfrutábamos de una cerveza viendo el espectacular atardecer.