Imágenes del Periplo Mediterráneo

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Etapa 53: San Vito lo Capo – Palermo (113 kms). Final del Periplo

Todo pasa y todo queda pero lo nuestro es pasar, pasar haciendo camino, camino sobre la mar. Este viaje, que parecía tan largo, ha llegado a su final. Lo decimos con pena, sí, porque cada día sobre la bici ha sido un disfrute absoluto, pero también con la satisfacción de haberlo podido completar y de haberlo saboreado al máximo.
Hoy, como colofón, hemos hecho la etapa más larga de este viaje y hemos pasado de los 4000 kms.

Para llegar de San Vito a Palermo hay que dar una buena vuelta para rodear el monte Sparagio. Después, se vuelve a la costa y se llega al pueblo pesquero de Castellamare del Golfo.

A partir de ahí, el camino continua pegado a la costa hasta Sferracaballo, que se puede considerar prácticamente un barrio de Palermo. La entrada a la ciudad nos ha llevado un buen rato. Hemos atravesado un continuo de barrios periféricos que parecían no acabarse nunca. Hemos tenido que andar con ojo ya que los conductores palermitanos no se caracterizan por su gentileza.

Al final hemos acabado bastante cansados, así que apenas hemos callejeado un poco por las calles del barrio en el que nos encontramos, Castellmare, pero las primeras impresiones de la ciudad han sido muy positivas.
Queremos daros las gracias a todas y todos los que nos habéis acompañado en este viaje compartiendo nuestras vivencias a través del blog. Vuestros mensajes de ánimo siempre han sido bienvenidos.
También nos acordamos de todas las personas que nos hemos cruzado en el camino y que han compartido un trozo de sus vidas con nosotros.
¡Un abrazote fuerte a todos!
No sabemos si hemos llegado a Itaca, aunque sospechamos que tendremos que seguir en su búsqueda, sólo así tendremos la excusa para continuar. Va a ser difícil volver a contar con la posibilidad de hacer un periplo de estas características pero, cuando se viaja con la bici, no importan demasiado las distancias ni los lugares. Hacerlo es, de por sí, un disfrute al que os invitamos. Incluso, como decía nuestro amigo Giacomo de Nápoles, una forma de meditación. Así que esperamos que se os haya despertado el gusanillo y os animéis a ello. Os dejamos un montaje de recuerdo con una foto de cada una de las etapas (mejor poner en HD)

¡Nos vemos en el camino!